Las catedrales del cielo

lascatedralesdelcielo
Editorial: Grijalbo
Páginas: 400
Edición: 2018
Género: Narrativa histórica

Autor: Michel Moutot


¡Hola, nómadas!

La reseña de hoy es posible gracias a la editorial Grijalbo (y a Pepa Benavent), que me facilitó un ejemplar de la novela histórica de la que os hablo; Las catedrales del cielo, de Michel Moutot.

Sinopsis

El periodista francés Michel Moutot nos sume en un viaje repleto de epicidad a través de tres generaciones de una estirpe de obreros mohawk, quienes erigieron algunos de los más grandes edificios que dibujan la silueta y el skyline de Manhattan y otras partes de Estados Unidos y Canadá.

Nueva York, 11 de septiembre de 2001. John LaLiberté, mohawk que trabaja el acero, presencia el atentado de las Torres Gemelas a escasos metros del lugar. Acompañado con su soplete, se introduce en el infierno de la Zona Cero en busca de supervivientes con el recuerdo de cómo su padre fue una de las personas que ayudaron a levantar las que se convirtieron en las torres más altas de Occidente.

Nueva York, 1968. Jack LaLiberté forma parte del equipo de construcción de las Torres Gemelas, una de las edificaciones más esperadas debido a su grandiosidad, pues serán los rascacielos más altos del mundo hasta la fecha. Su hijo John, quien seguirá sus pasos como ironworker, le acompaña durante varios días por la gran ciudad para aprender el oficio.

Kahnawake (Canadá), 1886. Manish, un adolescente mohawk, aprende el oficio de montador y remachador de acero junto a su grupo de amigos. Ello marcará el inicio de lo que, con el paso de los años, se convertirá en motivo de orgullo de la sociedad asentada a orillas del río San Lorenzo.

Reseña – Las catedrales del cielo

Cuando te tientan con un título del que dicen es una obra monumental. Una novela documental de un ingenio insólito, es inadmisible rechazar su lectura.

Balanceándome entre la expectación e ilusión por emprender una nueva andanza literaria, me lancé a devorar este testimonio sobre la historia de tres generaciones de una misma estirpe de trabajadores de acero mohawk.

Tomando como referencia la historia y testimonio de John LaLiberté durante el 11-S, la trama se compone de narraciones que alternan la primera y la tercera persona dependiendo del período en el que se sitúe cada capítulo.

El ritmo se consolida párrafo a párrafo y a fuego lento. Con un ejercicio de documentación soberbio, Moutot unifica tres épocas distintas que desembocan en un mar de letras repleto de orgullo, admiración y lucha.

Los personajes evolucionan en base al contexto socio-temporal al que se adscriben. Es digno de mención el trabajo a la hora de conducir la psicología de los protagonistas a través de cada tiempo y espacio narrativo. Las diversas perspectivas culturales que rigieron en una misma sociedad en un abanico de apenas cien años nos hacen ver la evolución del ser humano y su adaptación a un entorno social del que no quieren ser excluidos.

El honor y la identidad marcan el peso temático de la novela. No obstante, aspectos como la hipocresía y el patriotismo de palo, la bondad del ser humano, la crítica mordaz a la clases dirigentes, la diferencia entre clases y el choque entre culturas salen a colación a lo largo de cada parágrafo, adaptándose a la perfección al tempo de la historia.

Las experiencias vividas como corresponsal del atentado y reportero de guerra confieren a las letras de periodista francés un aspecto crudo y desgarrador cuando éste se refiere a la desesperación, la esperanza, el miedo y la rabia de las víctimas del atentado y sus familiares.

En definitiva, con los ataques acaecidos en Nueva York el 11 de septiembre de 2001 como telón de fondo, Michel Moutot hila y ancla cada elemento hasta consolidar su propio rascacielos novelístico.

Pero, más allá del acto terrorista y sus consecuencias posteriores, esta obra es una oda a la estirpe de los ironworkers que cimentaron, durante décadas y junto a las nubes y los pájaros, la mayoría de las grandes construcciones que coronan el mundo occidental al son que nació y se propagó el mito de los hombres sin vértigo.

6 comments

    1. ¡Hola!

      Mil gracias por pasarte a comentar.
      Es un libro rompedor e interesante. A mí me ha gustado no solo por su cubierta (que también), sino por su contenido.

      Espero que lo disfrutes dentro de poco y leer tus impresiones.

      ¡Besos!

      Me gusta

    1. ¡Hola, Carmen!

      Espero que lo leas pronto y que no dudes gracias a mi reseña. Y sobre, todo, que lo disfrutes. A mí me ha gustado mucho y me ha parecido, sobre todo, innovador.

      ¡Un abrazo grande y gracias por pasarte!

      Me gusta

    1. ¡Hola, Carol!

      No sabes cuánto me alegra ver que he conseguido llamar tu atención. Espero que le des una oportunidad y que compartas con nosotros tu opinión.

      Un beso grande y gracias por pasarte a comentar. 🙂

      Me gusta

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